Recomendaciones Alimentarias
¿Qué es la soja?
 
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La soja es una leguminosa introducida recientemente en los países occidentales. Y se utiliza en la fabricación de alimentos industriales. La producción de soja ocupa actualmente, un destacado lugar en el mercado de productos proteicos de origen vegetal, por la escasez de materia grasa y su mayor contenido proteico.

La soja, es fuente de isoflavonas, a las que nos referimos habitualmente como fitoestrógenos, o estrógenos vegetales, porque tienen efectos similares a las hormonas de estrogenos en algunas partes del cuerpo, mientras que en otras actúan como antihormonas. Las isoflavonas o fitoestrógenos se encuentran casi exclusivamente en las legumbres, y se distribuye en las hojas, raíces y semillas. Sabemos que la soja es una importante fuente de isoflavonas en la dieta.
La soja en la alimentación
La soja es un alimento tradicional de Asia, mientras que en Occidente, el grano de soja se ha convertido en una materia prima industrial, y se utiliza en la fabricación y preparación de diversos alimentos industriales, fundamentalmente, en forma de ingredientes producidos a partir del grano. Esencialmente aporta lípidos, proteínas y minerales. Y algunos de sus componentes como las isoflavonas podrían tener efectos beneficiosos. Sin embargo, el eventual interés de estos compuestos no debe hacer olvidar el papel fundamental que tiene una alimentación equilibrada y variada.

El grano de soja posee un elevado contenido proteico (alrededor de un 40%). También se caracteriza por tener un elevado contenido lipídico (20%). El aceite de soja, de muy escaso consumo en los países occidentales es fuente de ácidos grasos poliinsaturados, esenciales, sobre todo el ácido linoleico y ácido alfa-linolénico.

¿Posee la soja propiedades preventivas?

El sector industrial ha iniciado estudios con el fin de demostrar las propiedades “protectoras” que poseen ciertas fracciones del grano de esta leguminosa. Los compuestos estudiados se encuentran en las fracciones lipídica y proteica de las fibras y sobre todo, en algunas moléculas concretas procedentes de los metabolismos secundarios de los vegetales. Las isoflavonas de la soja despiertan mucho interés, no sólo por su actividad estrogénica o antiestrogénica, sino también, por sus propiedades antioxidantes.

¿Tiene la soja efecto protector en la menopausia?

Estudios recientes, indican que las isoflavonas pueden actuar como estrógenos mucho más débiles que los estrógenos humanos. Estas isoflavonas podrían compensar la pérdida de estrógenos en las mujeres, y posiblemente reducir los síntomas de los sofocos propios de la menopausia. En Japón donde se toma mucha soja, no existe término para definir los sofocos, y las mujeres apenas sufren menopausia.

¿Tiene la soja propiedades hipocolesterolemiantes?

También, se vienen estudiando las propiedades hipocolesterolemiantes de diversos productos vegetales y en particular las de la soja. Parece demostrado que la soja reduce los niveles de colesterol circulante, disminuyendo la fracción LDL (fracción aterogénica). Esta propiedad se debe en gran medida a las isoflavonas a través de sus efectos estrogénicos y/o antioxidantes, aunque también la fracción proteica de la soja parece ejercer su propio efecto. Cuando se han administrado isoflavonas puras en pastillas, en ensayos clínicos con pacientes, los niveles de colesterol no se alteraban.

Algunos investigadores destacan la composición de la proteína de soja, para explicar sus posibles efectos beneficiosos, mientras que otros sugieren que el efecto está en la combinación de proteína y las isoflavonas.

La FDA (Food and Drug Administration) Americana, en Octubre de 1999 dio su autorización para que en Estados Unidos, los productos que contienen soja puedan alegar su efecto reductor del riesgo cardiovascular. Esta reducción significaría una media en el LDL o colesterol malo de un 10%.

¿Qué piensan los investigadores?

Todos están de acuerdo en la necesidad de profundizar y conocer mejor los efectos de cada uno de sus componentes. Mientras tanto, hay que evitar los suplementos de isoflavonas, ya que en dosis altas pueden producir problemas. Además, no espere milagros. Y lo que sí debe hacer es: aumentar las frutas, verduras, cereales y legumbres. Sin olvidar el aceite de oliva como principal fuente de grasa en la dieta mediterránea. Además, debe realizar ejercicio físico, evitar el sobrepeso y dejar de fumar.

Como conclusión: no espere beneficiarse de la soja si la añade a una dieta rica en grasa y carnes rojas; ni tampoco, si la utiliza como única fuente proteica. La dosis recomendada sería de unos 25 gramos al día.


Qué debemos conocer de los antioxidantes
Estas sustancias pueden ser importantes en la prevención de las enfermedades cardiovasculares, el cáncer y el envejecimiento. La dieta Mediterránea contiene una cantidad importante de antioxidantes como las vitaminas A, C y E y otros como los polifenoles. Estos antioxidantes se encuentran en el aceite de oliva virgen, frutas, verduras, frutos secos, cereales integrales, legumbres y en el vino.

Existe la teoría que las vitaminas A, C y E previenen la oxidación de la grasa en las paredes de las arterias y pueden prevenir el desarrollo de ateroesclerosis y la posterior formación de la trombosis. La supuesta bondad de los antioxidantes en la prevención de la enfermedad cardiovascular ha conducido a crear unas expectativas exageradas en el consumo de vitaminas antioxidantes en forma de pastillas. Sin embargo, recientes estudios han demostrado que el consumo de elevadas cantidades de vitaminas antioxidantes en forma de pastillas no sirven para prevenir la enfermedad cardiovascular e incluso su uso en dosis elevadas puede ser peligroso para la salud. Otros estudios poblacionales si han demostrado su utilidad cuando su consumo se deriva de alimentos como frutas, verduras y aceite de oliva.

En conclusión, no se recomienda la utilización de vitaminas antioxidantes en forma de pastillas, ya que las necesidades de estas vitaminas pueden obtenerse de una alimentación equilibrada como la que aporta la dieta mediterránea.


Lecticina
Las lecitinas son sustancias grasas que pertenecen al grupo de los fosfolípidos. Se encuentran en los tejidos animales, especialmente en el tejido nervioso, en el hígado y en la yema del huevo. Son constituyentes principales de las membranas celulares y de las lipoproteínas que transportan el colesterol y los triglicéridos. Se producen también durante el tratamiento de los aceites comestibles como el de soja. La lecitina de soja se usa como agente emulsionante en la preparación industrial de los alimentos ricos en grasa.
¿Ayuda a bajar el colesterol la lecitina de soja?
Aunque está muy extendida la idea de que su uso baja el colesterol, los numerosos estudios médicos no han demostrado un efecto reductor del colesterol. Los efectos reductores del colesterol atribuidos a la lecitina, se deben en realidad, a otros componentes de la soja, tal y como hemos indicado anteriormente. Por lo tanto no se deben consumir preparados de lecitina de soja para controlar el colesterol.

Fuente: Fundación Hipercolesterolemia Familiar
www.colesterolfamiliar.com

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